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Curso
Guía N°10 · Nivel 3

Hipótesis del Relato, Relaciones entre Textos y Posicionamiento Ideológico

📅 Jueves 04/06/2026 📖 2 textos + práctica guiada ✍️ 9 preguntas + desarrollo
Hipótesis del sentido del relato Relaciones entre textos Consistencia de la información Posicionamiento ideológico
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Respuestas correctas en las preguntas de selección

🧭 Caja de herramientas — 4 focos del Temario DEMRE 2026

1 · Hipótesis sobre el sentido del relato

Tu mejor explicación de qué quiere decir el relato más allá de lo que cuenta. No es resumen ni opinión: es una interpretación que puedes sostener con pistas del texto.

2 · Relaciones entre textos o contextos

Dos textos pueden relacionarse por similitud, diferencia o complementariedad. Nombra el tipo de relación, no solo que «ambos hablan de lo mismo».

3 · Consistencia de la información

Una afirmación es consistente cuando la conclusión no dice más de lo que sus datos permiten. Revisa si el texto salta a una idea más amplia sin probarla.

4 · Posicionamiento ideológico como evaluación

Identificar la postura del emisor no basta: hay que evaluarla. Pregunta qué visión de mundo defiende y con qué seguridad lo hace.

Ejemplo modelado — formular una hipótesis sin sobreinterpretar (formato PAES).
Hay una sola hipótesis correcta; las otras tres suenan razonables, pero fallan. Fíjate: las cuatro tienen una extensión parecida —como en una prueba real—, así que no puedes adivinar marcando «la más larga». Lee el minirrelato, decide y compara con la clave.
«Cada noche, Tomás revisaba que la puerta estuviera cerrada tres veces. La cuarta noche no lo hizo. No pasó nada, y eso lo dejó despierto hasta el amanecer.»

¿Qué hipótesis interpreta mejor el sentido del minirrelato?

AEl relato sugiere que toda persona ordenada termina, tarde o temprano, sufriendo de ansiedad, porque las rutinas demasiado estrictas siempre esconden, en el fondo, un miedo difícil de controlar.
BEl relato sugiere que la rutina le daba a Tomás una sensación de control más que seguridad real, porque su angustia aparece cuando comprueba que nada dependía de ese gesto.✓ Clave
CEl relato sugiere que Tomás simplemente pasó una mala noche por un descuido sin importancia, ya que olvidó cerrar la puerta como siempre y el cansancio terminó por quitarle el sueño.
DEl relato sugiere que Tomás logró por fin superar todos sus miedos la noche en que dejó de revisar la puerta, y que precisamente por eso pudo descansar tranquilo hasta el amanecer.
Por qué B es la mejor: interpreta el sentido (no solo lo que pasa) y lo apoya en una pista concreta del texto: la angustia aparece justo cuando Tomás abandona el rito, lo que muestra que el gesto le daba control psicológico, no seguridad real.
Por qué fallan las otras: A generaliza a «toda persona ordenada» algo que el texto solo muestra en un caso. C reduce el insomnio a una causa trivial (un descuido, el cansancio) y no interpreta lo que el gesto significaba. D contradice el texto: Tomás no superó nada; justamente quedó despierto hasta el amanecer.

📝 Actividad 1 — Bitácora de hipótesis y relaciones

Mientras lees, detente en cuatro momentos. La meta no es resumir, sino formular una hipótesis sobre el relato y relacionarlo con el texto no literario.

Completa: «El relato sugiere que..., porque...». El "porque" debe ser una pista concreta.
Copia o describe el detalle, el final o la decisión del personaje que mejor apoya tu hipótesis.
¿El Texto 2 dice algo parecido, opuesto o complementario? Nombra el tipo de relación.
Elige una conclusión del Texto 2 que diga más de lo que su evidencia permite y explica por qué.
El archivo de Renata
Relato breve ficticio con fines pedagógicos para el Taller PAES

1Renata guardaba todo. No por desorden, sino por método. Desde los doce años fotografiaba cada entrada de cine, cada servilleta con una frase, cada mensaje que le parecía importante, y lo archivaba en carpetas con fechas y etiquetas. Decía que la memoria humana era un cuaderno escrito con lápiz, siempre a punto de borrarse, y que ella prefería la tinta. Sus amigas se reían con cariño: la llamaban «la notaria de los recuerdos». Ella sonreía, pero no cambiaba de costumbre.

2Cuando su abuela enfermó, Renata grabó todas las conversaciones que pudo. Quería conservar su voz, sus refranes, la forma en que arrastraba ciertas palabras. Llenó horas y horas de audio que ordenó por temas: «infancia en el campo», «recetas», «los primeros años con el abuelo». Tras el funeral, sintió un alivio extraño: pasara lo que pasara, su abuela seguiría allí, a un clic de distancia, intacta.

3Pero los meses siguientes no abrió ni una sola grabación. Cada vez que acercaba el cursor al archivo, una incomodidad la detenía. Se dijo que era falta de tiempo, luego que era pena, después que ya lo haría «cuando estuviera lista». La carpeta seguía ahí, ordenada y completa, como una habitación cerrada con llave dentro de su propia casa.

4Una tarde, ayudando a su madre a vaciar un cajón, encontró una receta escrita a mano por la abuela. La letra temblorosa, una mancha de aceite, una palabra tachada y corregida. Renata se quedó mirando el papel mucho rato. No decía nada que no estuviera también en sus archivos: la misma receta estaba grabada, palabra por palabra. Y sin embargo, fue ese papel arrugado —y no las horas de audio perfectamente etiquetadas— lo que por fin la hizo llorar.

5Esa noche no abrió las grabaciones. Pegó la receta en la puerta de la cocina, donde el papel se iría manchando con el uso, y supo, sin alegría ni tristeza, que algunas cosas no se conservan guardándolas, sino dejándolas vivir un poco más a la intemperie.

Olvidar también es una forma de cuidar la memoria
Columna de divulgación ficticia con fines pedagógicos para el Taller PAES

1Vivimos en la época que más datos personales ha conservado en toda la historia. Cada foto, cada mensaje y cada ubicación quedan guardados, muchas veces de manera automática, en servidores que no olvidan. Para una generación entera, «perder» un recuerdo se ha vuelto casi imposible: basta buscar la fecha. A primera vista, esto parece una victoria de la humanidad sobre el olvido. Sin embargo, conviene preguntarse si guardarlo todo es realmente lo mismo que recordar mejor.

2La neurociencia ha mostrado que el olvido no es solo una falla del cerebro, sino parte de cómo funciona la memoria. Al no conservar cada detalle, la mente jerarquiza: descarta lo irrelevante y refuerza lo significativo. Diversos estudios sobre memoria y aprendizaje sugieren que recordar es, en buena medida, un proceso de selección. Un sistema que lo retuviera absolutamente todo, sin distinción, no nos haría más sabios: probablemente nos dejaría incapaces de distinguir lo importante de lo accesorio.

3De ahí que algunos especialistas hablen hoy de un «derecho al olvido», no solo en el plano legal —poder borrar datos sobre uno mismo— sino también en el plano personal. Conservar un archivo perfecto de la propia vida puede dar una falsa sensación de control: la de que nada se perderá. Pero los afectos no funcionan como una base de datos. Una carta manchada, una voz que se desdibuja en el recuerdo o una historia que cambia cada vez que se cuenta no son versiones «defectuosas» de un original: son la forma viva en que los seres humanos hemos recordado siempre.

4Nada de esto significa que registrar sea malo. Una foto puede devolvernos un rostro que creíamos perdido, y guardar la voz de quien ya no está es un gesto profundamente humano. El punto no es elegir entre archivar y olvidar, sino entender que la memoria no se reduce a la cantidad de información almacenada. Quizá la pregunta de nuestro tiempo no sea cómo guardarlo todo, sino qué merece ser recordado y qué podemos, sin culpa, dejar que se desvanezca.

🔗 Actividad 2 — Puente entre el relato y la columna

Escribe en una frase la hipótesis del Texto 1 y la tesis del Texto 2. ¿Qué relación hay (similitud, diferencia o complementariedad)? Justifica con una referencia concreta a cada texto.
Lee cada fragmento (son breves, de 50 a 150 palabras) y, con tus palabras, escribe una hipótesis sobre su sentido. Usa la fórmula: «El relato sugiere que..., porque...». No resumas lo que pasa: interpreta qué significa.
«Marta aprendió a tejer el invierno en que se quedó sin trabajo. Al principio lo hacía solo para no pensar: las agujas ocupaban las manos y la cabeza descansaba. Cuando volvió a emplearse, siguió tejiendo igual, aunque ya no le sobraba el tiempo. Decía que no tejía bufandas: tejía la prueba de que esos meses difíciles no habían sido un simple hueco en su vida.»
«El equipo perdió la final con un gol en el último minuto. En el camarín nadie hablaba. El jugador más joven, que casi no había entrado a la cancha, era el único que sonreía: nunca antes había llegado tan lejos. Un veterano lo miró sin rabia, casi con envidia, como si esa sonrisa le recordara algo que él, de tanto ganar y perder, ya había olvidado.»
«Cada vez que su hija le pedía el mismo cuento, el padre cambiaba un detalle pequeño: un color, el nombre de un animal, el final. La niña protestaba siempre —"así no era"— y, sin embargo, volvía a pedirlo al día siguiente. Tardó años en darse cuenta de que lo que ella defendía con tanta fuerza no era el cuento exacto, sino la certeza de que su padre seguía ahí para contárselo.»
«El reloj de la estación llevaba detenido en las 7:14 desde hacía una década. Nadie lo arreglaba, pero tampoco lo quitaban. Los viajeros nuevos lo miraban con extrañeza; los antiguos ya ni lo notaban. Una mañana, un técnico lo puso en hora. Para sorpresa de todos, varios pasajeros se quejaron: se habían acostumbrado a desconfiar de él, y esa desconfianza se había vuelto, sin querer, una forma de compañía.»
«Le regalaron una planta el día que se mudó solo. No sabía nada de plantas y casi la deja morir dos veces: la regó de más, luego de menos, la cambió de ventana buscando una luz que nunca parecía bastar. Un año después seguía viva, torcida y desigual, creciendo toda hacia un lado. Él la miraba con un orgullo raro: no era bonita, pero era suya, y había aprendido a cuidarla justamente equivocándose.»

⚡ Práctica rápida — los 4 focos, directo al grano

Ejercicios cortos y directos para entrenar cada habilidad por separado. Responde en una o dos frases: lo importante es acertar el tipo de respuesta, no escribir mucho.

1 · Hipótesis sobre el sentido del relato
Di qué significa el relato, no qué pasa. Fórmula: «El relato sugiere que..., porque...».
«Guardó la entrada de cine de su primera cita durante veinte años. El día en que se separaron, la encontró por casualidad en un cajón y, en vez de romperla, la volvió a guardar.»
«El abuelo insistía en arreglar él mismo la radio vieja, aunque comprar una nueva costaba menos y funcionaba mejor. Pasaba tardes enteras con el destornillador en la mano. No era por la radio.»
2 · Relaciones entre textos o contextos
Nombra el tipo de relación: similitud, diferencia o complementariedad, y justifícalo en una frase.
Texto A: «Borrar datos personales es perder, sin querer, una parte de quienes fuimos.»
Texto B: «Olvidar es justamente lo que nos permite soltar el pasado y seguir viviendo.»
Texto A: «Una fotografía detiene el instante para siempre: por eso es valiosa.»
Texto B: «El instante vale precisamente porque ocurre una vez y no se repite.»
3 · Consistencia de la información
¿La conclusión dice más de lo que permiten sus datos? Señala el salto entre el dato y la conclusión.
«Leí tres novelas este mes; sin duda alguna, soy la persona más culta de todo mi curso.»
«Esta crema se ha vendido millones de veces en todo el mundo; por lo tanto, es la mejor para cuidar la piel.»
4 · Posicionamiento ideológico como evaluación
No basta con identificar la postura: evalúala. ¿Qué visión de mundo defiende y con cuánta seguridad lo hace?
«Quien no comparte su vida en redes sociales, en el fondo, algo tiene que esconder.»
«La verdadera libertad de nuestro tiempo es poder desconectarse del teléfono sin sentir ni una pizca de culpa.»
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